El tiempo vuelve a ser protagonista en Cataluña en este final de agosto. Según la previsión del Meteocat, esta tarde se espera el paso de una pequeña línea frontal que recorrerá el norte del territorio. Esto provocará un cambio notable en las condiciones atmosféricas.
Tras una mañana en general soleada y tranquila, el panorama se complicará en las comarcas pirenaicas y en buena parte de Gerona. Los expertos advierten que el frente se desplazará rápidamente de oeste a este. Barriendo así el Pirineo y afectando de forma más directa a las comarcas gerundenses.

En estas zonas, la nubosidad aumentará de manera a partir del mediodía, y durante la tarde se producirán precipitaciones que en algunos casos podrán ir acompañadas de tormenta. El riesgo se concentra sobre todo en el Pirineo Occidental y Oriental, la Garrotxa, el Ripollès, el Pla de l’Estany, la Selva, el Gironès y el Alt Empordà. Aunque no se espera un episodio de lluvias generalizadas, el Meteocat subraya que los chubascos podrán ser localmente moderados y de carácter tormentoso.
El viento se suma a la fiesta del final del verano
Además, no se descarta que vayan acompañados de rachas de viento puntuales y aparato eléctrico. La inestabilidad será más evidente durante la tarde, mientras que al anochecer tenderá a remitir progresivamente. En el resto del territorio, la jornada será bastante más estable.
La costa de Barcelona y buena parte de Tarragona disfrutarán de un ambiente soleado, con intervalos de nubes y sin riesgo de precipitaciones. Únicamente en el prelitoral norte podrían registrarse algunas gotas aisladas, aunque sin mayor relevancia.
En cuanto a las temperaturas, el Meteocat apunta a valores similares o ligeramente más bajos que los registrados en jornadas anteriores. El descenso será más perceptible en las zonas afectadas por las lluvias y la nubosidad, donde las máximas rondarán los 24 a 26 grados. En la costa central y sur, en cambio, se mantendrán alrededor de los 28 a 30 grados, lo que seguirá garantizando un ambiente veraniego.
El viento soplará de componente variable en general, con predominio de brisas marinas en el litoral. En el Empordà, donde suele notarse con mayor intensidad, se espera que la tramontana gane protagonismo. Sobre todo por la tarde, coincidiendo con la llegada de las tormentas.

Un aviso de que el verano se acaba
Los meteorólogos recuerdan que estas situaciones son habituales en el final del verano, cuando el paso de frentes empieza a dejarse sentir con frecuencia. Aunque no se trata de un episodio de lluvias destacable, sí supone un aviso de que el verano se acaba. Cataluña vivirá hoy un día de dos mitades.
Un ambiente tranquilo por la mañana en todo el territorio, y un giro hacia la inestabilidad en el norte y noreste por la tarde. Todo ello con chubascos y tormentas que afectarán a las comarcas pirenaicas y gerundenses. El verano sigue, pero el calendario y la atmósfera recuerdan que septiembre está a la vuelta de la esquina.