La FIFA ha comunicado oficialmente al Real Madrid que la inscripción de Franco Mastantuono con ficha del filial es plenamente válida. Esta confirmación fue transmitida a través de las instancias jurídico-administrativas vinculadas a la federación, despejando cualquier duda. El organismo ha señalado que la maniobra no vulnera ninguna normativa nacional ni internacional vigente en el fútbol profesional.
La decisión supone un espaldarazo a la estrategia de Florentino Pérez, quien buscaba liberar una plaza en el primer equipo. Con esta fórmula, el Real Madrid asegura un margen de maniobra en el mercado sin comprometer la legalidad. El club puede ahora gestionar mejor sus inscripciones y mantener flexibilidad de cara a nuevas incorporaciones.

La jugada estratégica de Florentino
El movimiento responde a una planificación muy concreta por parte de la directiva blanca. El Real Madrid cuenta con el máximo de 25 fichas permitidas, y la llegada de Franco Mastantuono obligaba a buscar alternativas administrativas. La solución ha sido inscribirlo en el Castilla, con dorsal 30, pero con plena integración en el primer equipo.
Gracias a esta gestión, Florentino garantiza que el jugador argentino pueda debutar sin restricciones desde el inicio de la temporada. A la vez, conserva una ficha libre para reforzar la plantilla si se presenta la oportunidad en el mercado. Esta doble ventaja convierte la operación en una maniobra de eficacia tanto deportiva como institucional.

Contexto y precedentes en LaLiga
Lo ocurrido con Franco Mastantuono no es un caso aislado en el fútbol español. En los últimos años, varios clubes de LaLiga han recurrido a inscribir jóvenes promesas con ficha del filial para mantener margen en sus plantillas. La práctica es habitual y, aunque algunos sectores la cuestionan, rara vez ha tenido consecuencias disciplinarias.
Expertos en derecho deportivo han advertido de que un uso abusivo podría considerarse un intento de eludir las normas. No obstante, mientras no se ocupe de forma irregular la ficha libre del primer equipo, la FIFA y la RFEF avalan esta vía. En la práctica, la jugada de Florentino se ajusta a derecho y sigue precedentes que han pasado sin sanción.
El fichaje de Franco Mastantuono supuso un desembolso cercano a los 63 millones de euros, cifra que refleja su enorme proyección. Procedente de River Plate, su contrato entró en vigor al cumplir los 18 años, permitiéndole dar el salto inmediato al fútbol europeo. Desde el inicio, la idea de Florentino fue contar con él en la dinámica del primer equipo.