Tras meses de perfil bajo y centrada en su formación, la princesa Leonor ha tomado una decisión importante para su futuro. La joven, de 19 años, ha pedido permiso al rey FelipeVI y todo indica que su papel en la Casa Real cambiará pronto.
Hasta ahora, su ausencia en actos oficiales ha despertado algunas preguntas. Su formación militar ha sido la prioridad, por lo que su visibilidad pública ha sido limitada. Pero ese tiempo llega a su fin y Leonor está lista para iniciar una nueva etapa como heredera.

Una formación completa y exigente
Leonor está terminando su formación militar, una etapa de tres años que ha pasado en academias del Ejército de Tierra, la Armada y el Aire. Ha vivido con disciplina, formación práctica y contacto directo con sus compañeros. Casa Real ha insistido en que ha sido tratada como una cadete más, sin privilegios.
La princesa ha pasado por Zaragoza, Marín y ahora San Javier, cumpliendo con cada fase de su formación. Ha participado en maniobras, entrenamientos y actividades propias de los tres ejércitos. Su rendimiento ha sido valorado muy positivamente por sus superiores.
Este proceso ha sido clave para prepararla como futura jefa de Estado. La formación militar busca inculcarle valores como la responsabilidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Todo ello será esencial en su papel como reina en el futuro.

Una decisión clara: diseñar su propia agenda
La princesa Leonor ha comunicado a su padre su deseo de diseñar su propia agenda institucional una vez finalice su formación. Esto significa que, aunque seguirá apareciendo en actos puntuales, su visibilidad pública seguirá siendo limitada por ahora. Su prioridad sigue siendo prepararse bien para el cargo que asumirá algún día.
Por este motivo, no ha estado presente en los incendios ni en otros eventos recientes de relevancia nacional. No se trata de una ausencia por desinterés, sino de una decisión planificada por Casa Real. Se quiere evitar una sobreexposición y mantener el enfoque en su preparación.
La agenda que la princesa Leonor diseñará incluirá una serie de actos institucionales, visitas a diferentes organismos y representación oficial de la Corona. Todo esto tiene como objetivo principal introducirla de forma gradual y progresiva en sus futuras funciones como heredera al trono de España. El rey considera que este proceso debe ser sólido y firme, respetando los tiempos de aprendizaje y madurez de su hija.

Un camino que Leonor sigue con paso firme
Leonor es consciente de la responsabilidad que conlleva su papel y quiere hacerlo bien. Por eso, cada paso que da está guiado por la prudencia y el compromiso. No quiere dar titulares por aparecer más, sino por estar preparada.
En su entorno aseguran que se siente motivada y con ganas de asumir más responsabilidades poco a poco. Pero también tiene claro que no quiere precipitarse. Casa Real respalda esta actitud serena y madura.
En los próximos meses veremos una Leonor más presente, aunque de forma controlada. Participará en actos clave, especialmente cuando acabe su etapa militar. Mientras tanto, sigue formándose como futura reina de España.