El pequeño Nicolás usaba dos números para simular conversaciones

Sus mensajes de WhatsApp con Jaime García-Legaz eran falsos
Francisco Nicolás paseando por el centro comercial L'Illa | GTRES.

 

El pequeño Nicolás nos engañó a todos. Algunos ya se lo veían venir, pero otros se lo creyeron totalmente, amparándose en los numerosos fallos del gobierno español en cuanto a corrupción y escándalos se refiere. Todos recordamos el famoso mensaje de Jaime García-Legaz a Nicolás: "No te preocupes, Nicolás, apoyaré el proyecto de tus amigos que me planteas".

Con mensajes como éste, el joven urdió poco a poco argucias y mentiras sobre su relación con los altos estratos de nuestra sociedad: gobierno, administración, casa real, etc. Todos estábamos fascinados pensando que sólo un genio (y alguien con muy poca vergüenza) podía haber engañado a todos a su corta edad y tan fácilmente. Pero esto tenía truco.

 

El chico tenía un gran problema: delirios de grandeza. Supuesto estudiante de política (ya no sabemos qué creer), tenía fotos con dirigentes y en recepciones reales. Quería aparentar un poder que no tenía codeándose con lo más alto y esparciendo mentiras por todos los medios, pero se le acabó la broma. La policía ha descubierto que los supuestos mensajes de WhatsApp entre el pequeño Nicolás y Jaime García-Legaz, eran totalmente falsos.

Los mensajes se los enviaba el pequeño Nicolás a sí mismo a través de otro móvil con otro número de teléfono. De este modo, simulaba que se trataba del secretario de Estado de Comercio. A continuación, el joven mostraba sus mensajes a todo el mundo para mostrar que era real y que esas gestiones existían, pero eran una farsa. Poco a poco se está desmontando su imagen de triunfador y se está construyendo una de estafador y sociópata. El pequeño Nicolás intentó engañar a la gente, y todo con una app llamada WhatsApp, al alcance de cualquiera.