Amaia Romero y Daniel Dalfó, más conocido como Daniel 2000, han roto tras mantener una relación durante tres años. La noticia la ha adelantado Javi de Hoyos en uno de sus vídeos, donde también ha revelado el motivo: no ha habido terceras personas.
Pese a la ruptura, la separación ha sido amistosa y ambos han decidido seguir trabajando juntos. A lo largo del verano, Daniel ha estado acompañando a Amaia en su gira como director creativo. Nada hacía pensar que su historia había llegado a su fin.

Amaia Romero y Daniel Dalfó han roto su relación
La relación comenzó en el verano de 2022, durante el festival Weekender de Primavera Sound. Amaia, que acababa de romper con Álex de Lucas, se enamoró de Daniel en Benidorm. "Fue un ‘match’ increíble, me enamoré muchísimo", contó en una entrevista para Gallery +.
En esa misma charla, Amaia también dejó ver que su vínculo con Daniel iba más allá de lo sentimental. "En aquel festival ya nos dijimos que da igual lo que pase, que nosotros vamos a ser super amigos". Y así ha sido.
Hoy, la relación sentimental ha llegado a su fin. No obstante, ambos han decidido seguir adelante como amigos y continuar trabajando juntos. Demostrando que el respeto y la complicidad pueden mantenerse más allá del amor.
¿Quién es Daniel Dalfó?
Daniel Dalfó nació en 1994 en Torroella de Montgrí (Girona), cinco años antes que Amaia. Desde pequeño mostró una gran pasión por la música. "Era el niño más rapero de todo mi pueblo".
"Después, mis senseis fueron John Heaven y Marcelo Pantani. Cuando era adolescente, siempre llevaba un MP3 en el bolsillo con una lista inacabable de canciones de rap español y estadounidense", explicó en una entrevista.
Su carrera comenzó en el colectivo Algo Más Duro, que más adelante evolucionó a Mainline Magic Orchestra. En 2015, publicó sus primeras canciones bajo el nombre Da Pho. No fue hasta 2022 que empezó a usar su actual nombre artístico, Daniel 2000.
Desde entonces, ha trabajado junto a Amaia como director creativo, ideando proyectos clave y diseñando la gira del disco. Aunque su historia de amor ha terminado, su vínculo profesional continúa fuerte. Amaia y Daniel lo tenían claro desde el principio: ante todo, serían amigos.